100 Verdades sobre el Algodón

  1. El algodón desempeña un papel importante en nuestras vidas. Casi nunca estamos muy lejos de algo hecho con algodón o con contenido de algodón. En nuestras vestimentas, ropas de cama, muebles, colchones, vehículos, billetes de banco y muchos otros objetos, el algodón siempre está cerca.
  2. El algodón es la fibra natural que más se produce en el mundo. Más de 82 millones de toneladas de fibras textiles se han consumido en 2013. De esa cantidad, el algodón representó el 30%, las fibras sintéticas el 68,6% y todas las demás fibras naturales menos del 2%. En 2013, el algodón representó el 96% de todas las fibras naturales consumidas en la industria de textiles. 
  3. El algodón es capaz de absorber agua en cantidades de hasta 27 veces su propio peso y puede tejerse en cualquier densidad. Esa cualidad también permite que sea fácil de teñir ofreciendo a los diseñadores la flexibilidad para confeccionar una amplia variedad de productos. 
  4. Las siguientes estimaciones son las cantidades que se necesita de algodón para fabricar los siguientes artículos con 100% de algodón: un pantalón de vaquero, 0,68 kg; una camisa de vestir, 0,28 kg; una camiseta deportiva, 0,23 kg; un pañal, 0,07 kg; y una toalla de baño, 0,28 kg. 
  5. El Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR, por sus siglas en inglés) cuenta con una cadena de centros internacionales de investigación dedicados a los cultivos alimentarios. A pesar de que el algodón produce alimento humano, alimento para el ganado y fibra, se clasifica solamente como cultivo de fibra. No existen otros centros o institutos internacionales dedicados al algodón con las mismas líneas de investigación que las de CGIAR. 
  6. El algodonero es una planta perenne arborescente que ha sido domesticada para desarrollarla como cultivo anual. El algodón se siembra hacia finales de la primavera, se alimenta durante el verano y se cosecha en otoño. El algodón ha estado sometido a procesos naturales de climatización durante toda su existencia, pero se desconoce el momento en que comenzó el proceso encaminado específicamente a su domesticación. 
  7. En la actualidad, el algodón se cultiva en solo unas cuantas regiones tropicales ya que muchos países de América Central han tenido que abandonar su cultivo debido a las infestaciones de plagas, en especial la del picudo de la cápsula del algodonero, Anthonomus grandis. 
  8. Algunos países por donde pasa la línea del ecuador, como es Colombia y Kenia, cuentan con dos temporadas algodoneras que se traslapan: cuando en una región se está sembrando el algodón, en la otra se está cosechando.
  9. El algodón es una planta del género Gossypium, perteneciente a la familia de las malváceas. Algunos investigadores afirman que hasta la fecha se han identificado 51 especies pertenecientes al género Gossypium, mientras que otros afirman que son 52 y que existen muchas más subespecies. De las especies conocidas, solo cuatro se cultivan a escala comercial y son conocidas como “especies cultivadas”. 
  10. Dos de las especies cultivadas, G. arboreum y G. herbaceum son diploides, es decir, tienen los genomas A y D de modo que 2n = 26. Estas se cultivan principalmente en Bangladesh, India, Myanmar y Pakistán en menos del 1% de la superficie algodonera mundial. También se cultivan para uso interno, pequeñas cantidades en China, Irán y Tailandia. A veces esas especies se conocen como “algodones asiáticos”.
  11. Las otras dos especies cultivadas son alotetraploides con los genomas AADD, 2n = 56. G. hirsutum y G. barbadense se cultivan en casi 96-97% y 2-3% respectivamente, de la superficie algodonera mundial. Los algodones tetraploides que se cultivan en el mundo son Upland, Egipcio, Sea Island, Tangüís y Pima. La única especie de Upland es la G. hirsutum, ya que los algodones Egipcio, Sea Island, Tangüis y Pima pertenecen a la especie G. barbadense. 
  12. El algodonero es una planta de naturaleza indeterminada y puede cultivarse durante todo el año, siempre que existan condiciones meteorológicas adecuadas. 
  13. La temporada del algodón se extiende entre 180 días y hasta más de 300 días. Los países cultivadores de algodón de Asia central, como región, tienen una de las temporadas de cultivo más cortas del mundo. La frialdad de los suelos impide la siembra temprana y determina asimismo el final del período de crecimiento de la planta. En la actualidad se están desarrollando estudios biotecnológicos encaminados a acortar la temporada de crecimiento del algodón a unos 120 días. 
  14. La cantidad de cápsulas que se forman en la planta es muy inferior a la cantidad de yemas que ésta produce. Las formas frutales se desprenden como diminutos capullos florales, capullos florales jóvenes, flores no fertilizadas o como cápsulas de menos de 10 días, por lo general. La corta duración, la tolerancia al calor, la maduración temprana y las plantas enanas son factores que han ayudado a aumentar la proporción de cápsulas productivas a yemas frutales.
  15. Las causas de la abscisión de los frutos son complejas e imposibles de eliminar definitivamente. Existen causas físicas (como los daños causados por insectos), causas fisiológicas (como la interacción genotípica con las condiciones de cultivo), y causas químicas (como los desequilibrios hormonales). Por muy ideales y perfectas que sean las condiciones de cultivo para la formación y el crecimiento de los frutos, simplemente resulta imposible retener todas y cada una de la yemas hasta que se conviertan en cápsulas productivas. 
  16. En condiciones óptimas las semillas de algodón sembradas en la tierra demoran menos de una semana en germinar. La profundidad óptima para sembrar la semilla de algodón es de 3-4 centímetros. El desborrado de la semilla por ácido es una práctica que se está expandiendo por el mundo.
  17. La semilla del algodonero brota del suelo con dos hojas cotiledonarias y con un revestimiento que la protege mientras atraviesa la tierra unos 3-4 centímetros hasta la superficie. Las hojas cotiledonarias pueden crecer en direcciones perfectamente opuestas o en paralelo una con otra. 
  18. Las hojas cotiledonarias alcanzan su tamaño máximo poco después de brotar del suelo. Cesan su crecimiento tan pronto como comienzan a brotar las hojas verdaderas. Las hojas cotiledonarias se desprenden de la planta a los 40 días y con 3-4 días entre ellas.
  19. Las hojas cotiledonarias y las hojas verdaderas varían en forma y tamaño. Las hojas verdaderas tienen cinco puntas y lóbulos palmados, mientras que las hojas cotiledonarias tienen el mismo ancho desde la base hasta el final y las esquinas son redondeadas. 
  20. Las hojas cotiledonarias, a veces conocidas también como hojas de la semilla o primeras hojas verdes, siempre son dos y se ubican a ambos lados del tallo o en paralelo del mismo lado del tallo. Las hojas cotiledonarias alcanzan su tamaño máximo a los 10 días. 
  21. Las hojas cotiledonarias forman el primer nudo sobre el tallo principal de la planta. Ese nudo se considera como el ‘nudo 0.’ Los números de nudos se cuentan a partir del nudo cotiledonario. Las hojas verdaderas o normales se distribuyen en forma de espiral en torno al tallo.
  22. La cantidad de hojas verdaderas corresponde al número de ramas (incluidos los nudos vacíos) más los puntos de fructificación. La axila de la hoja da lugar a una rama, una sub-rama o una forma fructificadora. 
  23. Muchos capullos florales se desprenden aun antes de ser visibles. La pérdida de capullos, yemas, flores y cápsulas a principios de la temporada estimula el crecimiento vegetativo y crea un desequilibrio entre el crecimiento vegetativo y el crecimiento reproductivo que puede resultar en rendimientos menores. 
  24. El exceso de crecimiento vegetativo puede aumentar la tasa de formación de capullos pero no necesariamente los rendimientos. La falta de cápsulas productivas en la planta indudablemente aumenta las distancias internodales y produce una planta alta y coposa. 
  25. La abscisión de los capullos seguida de la abscisión de las yemas constituye un impedimento mayor para el logro de más cápsulas productivas. Las flores y las cápsulas muy raramente se desprenden. 
  26. También se ha informado que los antioxidantes en forma de polifenoles, polienos y carotenoides son más abundantes en las variedades tolerantes a la sequía, lo que constituye un indicio interesante con miras al desarrollo de ese tipo de variedades.
  27. El algodonero tiene un sistema de raíz pivotante. La raíz puede alcanzar una longitud de 30 cm en dos semanas y hasta un metro en la etapa del brote de las yemas. 
  28. El algodonero tiene dos tipos de ramas, monopodiales y simpodiales, pero algunas variedades de algodón pueden carecer totalmente de ramas monopodiales. 
  29. Las ramas monopodiales tienen que ser las primeras en aparecer en la planta. Desde el momento de la aparición de la primera rama simpodial ya no pueden crecer más ramas monopodiales. 
  30. La flor blanca demora 50-55 días en desarrollarse hasta la etapa en que la fibra blanca cosechable se hace visible. Se acelera la maduración de las cápsulas durante el calor, pero no produce ninguna mejora genética. 
  31. En la naturaleza, la fibra de algodón existe en solo tres colores: blanco, varios matices de pardo y verde. Se ha informa que en Uzbekistán se obtiene una fibra azul de matiz muy claro, pero nunca se ha cultivado comercialmente. El color se desarrolla solamente después de que la cápsula se abre y se expone la fibra a una interacción con la luz solar.
  32. Los diversos matices de pardo claro a pardo oscuro se deben a las vacuolas de fenoles y de taninos en el lumen celular de la fibra. 
  33. El color verde de la fibra se debe a la presencia de ácidos cafeicos y cinámicos en la cera de la capa exterior de las fibras. 
  34. Los colores pardo y verde desaparecen, pero el verde tiene tendencia a descolorarse más rápidamente después de repetidas lavadas. 
  35. Es más fácil cosechar el algodón G. arboreum debido a la pobre capacidad de las borras para retener los lóculos durante muchos días una vez que las cápsulas están abiertas. En el algodón G. herbaceum, los lóculos están incrustados más firmemente en la cápsula. 
  36.  G. barbadense y G. hirsutum se sitúan entre las dos especies diploides. G. hirsutum tiene variedades más fáciles de cosechar a mano que otras. 
  37. Los dos sistemas mecánicos de recolección de uso más frecuente son la recolección por succión por  desprendimiento de las cápsulas y la recolección mediante husillos. Las recolectoras por succión tienen unos cilindros descargadores o cepillos mecánicos que desprenden cápsulas enteras de la planta, llevándose consigo grandes cantidades de material vegetal, a saber, hojas, borra y ramas. Las recolectoras con husillos tiran de las fibras de algodón arrancándolas de las cápsulas abiertas mediante púas que se enredan en las fibras. Luego las fibras son liberadas y se dejadas caer en las cestas suavemente. 
  38. Casi la tercera parte del algodón producido en el mundo se cosecha por medios mecánicos, y cerca de las dos terceras partes se cosecha a mano. Sin embargo, los costos de mano de obra crecientes están obligando a un mayor número de países a considerar realizar la cosecha por medios mecánicos. 
  39. Una persona normal y saludable es capaz de cosechar entre 25 y 30 kilogramos de algodón en rama al día.
  40. La primera cosechadora mecánica se creó en 1850, pero su comercialización demoró casi un siglo, cuando la International Harvester en Estados Unidos produjo una docena de esas máquinas como intento inicial de entrar en el mercado.
  41. La recolección mecánica se introdujo en Estados Unidos en 1942 y durante muchas décadas todo el algodón cultivado en el país se ha venido cosechando por medios mecánicos. Australia también cosecha su algodón enteramente por medios mecánicos. 
  42. La mayor parte de la recolección de algodón en Argentina, Brasil, Colombia, Grecia, España y Turquía también está mecanizada. 
  43. Entre los principales países productores de algodón, China, India y Pakistán cosechan todo su algodón a mano.
  44. La cantidad de desechos que acompaña al algodón en rama puede variar desde cero (en el algodón cosechado manualmente) hasta más del 20% en el caso de los algodones cosechados por medios mecánicos. La probabilidad de recolectar desechos junto con el algodón en rama depende en gran medida del enhierbamiento del campo, la vellosidad de las hojas, la coposidad de la variedad de que se trate, la escasa defoliación, el pobre mantenimiento de las máquinas cosechadoras y el método de recolección. 
  45. El producto recogido en el campo se conoce como algodón en rama. Una vez en la desmotadora es cuando se separa la fibra y la semilla de algodón. La fibra representa entre el 38% y el 40% del peso del algodón en rama mientras que las semillas pueden dar cuenta de hasta las dos terceras partes de algodón en rama por peso. El algodón en rama también transporta desperdicios indeseados que se recolectan inadvertidamente, junto con el algodón en rama. 
  46. En 1793, Eli Whitney inventó la desmotadora a sierra con el fin de aumentar la eficiencia. Whitney recibió una patente para su técnica en marzo de 1794. El desmotado con sierras permitió separar las semillas de las fibras de algodón con mayor rapidez y a menor costo, si se compara con la eliminación manual de fibras. En un inicio se estimó que una sola desmotadora podía hacer el trabajo de 50 obreros recogiendo las semillas a mano. 
  47. Más adelante, se fabricaron máquinas de desmotado a sierras empleando una cifra mayor de sierras y que operaran a una mayor velocidad. La eficiencia de las desmotadoras a rodillos también ha aumentado grandemente. 
  48. La fibra se vende comercialmente en fardos. Los pesos de los fardos difieren de un país a otro debido a las variaciones en las unidades de prensado. En condiciones prevalecientes actuales en países productores de algodón, sería totalmente absurdo esperar que hubiera uniformidad en el peso de los fardos. 
  49. Conforme al estudio realizado por el CCIA en 2008, Egipto produce los fardos de mayor peso (de hasta 440 kg. de fibra). El algodón se envasa otra vez en fardos más pequeños para la exportación. 
  50. La densidad de los fardos también varía según el país. La densidad de los fardos está directamente relacionada con la cantidad de espacio de aire en el interior del fardo y la difusión del aire al entrar y salir del fardo. Densidades más bajas y mayores cantidades de aire aumentan los riesgos de fuego. 
  51. El material que se recomienda para recubrir el fardo es el algodón. Sin embargo, en algunos países se continúa empacando con yute, plástico y polipropileno. 
  52. Los fardos se rotulan de diferentes maneras según el país. La industria del algodón está trabajando en pos de un sistema uniforme de identificación de fardos. 
  53. La fibra seca está compuesta de casi un 95% de celulosa altamente cristalina. El 5% restante está compuesto típicamente de proteína (1,3%), sustancias pécticas (1,2%), ceniza/minerales (1,2%), cera (0,6%), azúcares totales (0,3%) y otros elementos constitutivos (0,4%). 
  54. Anualmente se producen más de 50 millones de toneladas de semilla de algodón, de las cuales menos del 1% se emplea para la siembra de algodón. El resto se dedica a alimento animal en forma de semilla sin procesar o se prensa para extraer aceite. 
  55. En Estados Unidos más de dos millones de toneladas de semilla, casi la mitad de la semilla que se produce cada año en el país, se envía a las prensas para obtener aceite. Las borras constituyen cerca del 11% en el proceso de desmotado de la semilla, eliminándose cerca del 8%. El primer corte totaliza cerca de 18 kg por tonelada y el segundo alrededor de 55 kg por tonelada de semilla. Se estima que si se procesase toda la semilla de algodón producida en el mundo con el objeto de eliminar la borra, más de 3 millones de toneladas de borras (en valores de más de US$700 millones) se producirían anualmente. 
  56. El aceite de semilla de algodón se considera una grasa libre de “trans” (ácidos grasos insaturados) debido a que no contiene ácido linoleico ni requiere hidrogenación. Su mayor grado de saturación y alto contenido de tocoferoles gamma y delta lo hacen más estable. El aceite de semilla de algodón no imparte su sabor propio a los alimentos. (The Cotton Gin and Oil Mill Press, 1 de marzo de 2009).
  57. Según la Asociación Nacional de Productos de Semilla de Algodón de Estados Unidos, cerca del 56% del aceite de semilla de algodón que se consume en Estados Unidos se emplea en aliño para ensaladas y aceite de cocina. Alrededor del 36% se utiliza en grasas para hornear y freír, y un pequeño porcentaje se destina a margarina y otros usos. 
  58. En su estado natural, el aceite de semilla de algodón tiene un color dorado claro y su nivel de refinación ciertamente afecta su color. Se están desarrollando tecnologías para añadir colores naturales al aceite de semilla de algodón. 
  59. Genes que no son del algodonero, ni de la misma especie pueden insertarse con éxito en el algodón con fines específicos y utilizarse sin efectos nocivos para el genoma del algodón.
  60. En 2013/14, todos los países enumerados a continuación -- Argentina, Australia, Brasil, Burkina Faso, China, Colombia, India, México, Myanmar, Paraguay, Pakistán, Sudáfrica, Sudán y Estados Unidos -- ya habían comercializado el algodón biotec. Australia, México y Estados Unidos fueron los primeros en comercializarlo en 1996/97.
  61. Las primeras variedades de algodón transgénico con dos genes biotec resistentes a los insectos que operan de manera independiente, se introdujeron en Australia y Estados Unidos en 2003.
  62. En 2012/13, se sembró algodón biotec en 23 millones de hectáreas, es decir, en un 68% de la superficie algodonera mundial. En el propio año, el 72% del algodón producido y el 73% del comerciado a nivel internacional eran originarios de las variedades biotec, ya fueran resistentes a los insectos, o tolerantes a los herbicidas con resistentes a los insectos.
  63. Los artrópodos y una serie de malezas han desarrollado resistencia a la resistencia de insectos y al algodón biotec resistente a los herbicidas, respectivamente. 
  64. Según Cropnosis Ltd., en 2013 se vendieron en el mundo productos químicos para proteger las plantas por un valor de US$56.300 millones. Los herbicidas dieron cuenta del 45%, los insecticidas del 20%, los fungicidas del 20%, y productos para el cuidado de las semillas y otras sustancias especializadas, tales como reguladores del crecimiento, desecantes, defoliantes, etc. , representaron el 7%.
  65. El algodón consumió el 5,7% en valores, de todos los productos químicos dirigidos a la protección de las plantas vendidos en 2013. 
  66. El algodón fue responsable del 16,5% en valores, de todas las ventas de insecticidas en 2013. 
  67. Sólo el 1% en valores, de las ventas de fungicidas se utilizaron en el algodón en 2013. 
  68. La proporción de plaguicidas (en valores) usados en el algodón ha descendido de un 11% en 1986 al nivel actual de 5,7%. Se espera que ese descenso continúe debido a una mayor conciencia acerca de los efectos tóxicos que tienen los productos químicos empleados en la producción agrícola. 
  69. La venta en valores, de insecticidas empleados en el algodón descendió significativamente a principios del presente siglo, de casi un 19% en el año 2000 a un 14,8% en 2010. Una plaga específica ocasionó un aumento (18,7% en 2011 y un 16,5% en 2013), en la participación de insecticidas utilizados en el algodón en dos de los cinco principales países productores de algodón en los últimos dos años. No se espera que esa participación siga aumentando. 
  70. El picudo de la cápsula del algodonero, también conocido como el picudo mexicano, Anthonomus grandis, se considera una plaga solo en las Américas. El picudo es también la plaga más dañina de la zona y todavía no ha podido hallarse un algodón biotec resistente a ésta. 
  71. Los países de América Central abandonaron la producción de algodón debido a la imposibilidad de proteger sus cosechas ante el ataque del picudo. Pese a que los rendimientos en algunos países se mantienen por encima del promedio mundial, la intensidad en el uso de insecticidas aumentó hasta tal punto que se volvió antieconómico continuar produciendo algodón. 
  72. Según Weed Science Society of America, la resistencia a los herbicidas se define como la capacidad heredada de una planta de sobrevivir y reproducirse bajo estar expuesta a una dosis de herbicida normalmente letal para el tipo silvestre. La resistencia a los herbicidas puede ocurrir de forma natural o ser inducida mediante técnicas tales como la ingeniería genética o la selección de variantes producidas por cultivos tisulares o por mutagénesis. 
  73. La tolerancia o resistencia a los herbicidas en el algodón es hasta el momento solo una característica transgénica del algodón biotec tolerante a los herbicidas. 
  74. Mucho se ha publicado acerca de las plagas más comunes que azotan al algodón. La chinche harinosa es una plaga comparativamente reciente en el algodón. Ultimamente, las chinches harinosas se han convertido en una plaga muy significativa en India y Pakistán. Los ensayos con chinche harinosa Solenosis en Australia han demostrado que el daño causado por la plaga es más común en la base de la hoja (donde el peciolo y el limbo de la hoja se encuentran), pero que puede afectar a la hoja completa, capullos y cápsulas. 
  75. Los huevos de la chinche harinosa se abren al cabo de una hora. Las ninfas se demoran 5-10 días hasta convertirse en adultos, y al cabo de 5-7 días más, comienzan a poner huevos.
  76. La chinche harinosa en forma de ninfas grandes y pequeñas pasan el invierno bajo el suelo dentro de la zona radicular. De ese modo los campos algodoneros con antecedentes de infestación de chinches harinosas son los más propensos a verse afectados por las mismas. 
  77. La longitud de la fibra de algodón varía grandemente entre especies y variedades. De entre las especies cultivadas, la G. barbadense es la que tiene las fibras más largas y más finas. Las dos especies diploides G. arboreum y G. herbaceum tienen fibras cortas y ásperas (micronaire elevado). La cuarta especie cultivada, G. hirsutum, tiene una gama más amplia de longitud de fibra (superior a 25,4 mm o una pulgada) pero aún más corta que la G. barbadense. 
  78. La fibra de algodón, una protuberancia tuberosa del tegumento seminal, consiste en una sola célula y es la célula más grande del reino vegetal. Las fibras crecen en longitud una vez que un óvulo se fertiliza, alcanzando su máxima longitud entre 16 y 25 días, dependiendo de las variedades y de las condiciones para su desarrollo. 
  79. La formación de la pared secundaria comienza antes de que las fibras alcancen su longitud máxima. 
  80. La fibra de algodón no se divide en células bajo condiciones de campo, pero las células que rodean la vellosidad (fibra y borra) formando células sobre el óvulo, se dividen y multiplican a medida que el óvulo fertilizado se desarrolla formando una semilla. 
  81. Todos los vellos formados en la capa epidérmica del óvulo no se desarrollan como fibras. Las fibras con borra no crecen e incluso permanecen adheridas al tegumento seminal durante el desmotado. Los vellos con borra denominados pelusas, puede que se eliminen o no, después del desmotado. 
  82. La fibra de algodón tarda unos 50 días en desarrollarse y madurar dentro de la cápsula verde, después se abre y revela la fibra blanca dispuesta a ser cosechada y conocida como “cápsula abierta”.
  83. La cápsula de algodón se forma primero como capullo floral llamado yema floral. La yema se convierte en capullo y finalmente en flor blanca el día de la antesis. Después de la polinización, los óvulos alineados en el interior del ovario de la flor se desarrollan formando semillas. 
  84. Entre los tipos cultivados, el G. arboreum es el que tiene la menor cantidad de lóculos por lo general 3 y ocasionalmente hasta 4. G. herbaceum usualmente tiene cuatro lóculos, al igual que G. barbadense. G. hirsutum tiene cuatro lóculos normalmente y muchas variedades llegan a tener hasta cinco. Tener tres lóculos resulta en extremo infrecuente en el caso de G. hirsutum. 
  85. Todos los parámetros de calidad que determinan un “grado” o una “lectura” de los instrumentos resultan muy influidos por las condiciones agronómicas y ambientales. En la mayoría de los casos la expresión genética resulta suprimida o agravada por condiciones extremas. 
  86. El algodón suele sembrarse en unos 34-35 millones de hectáreas en todo el mundo con unos límites mínimos y máximos de entre los 30 y los 36 millones de hectáreas. Desde la temporada de 1951/52, la superficie algodonera mundial ha sobrepasado los 36 millones de hectáreas en solo tres ocasiones: 1951/52, 1995/96 y 2011/12. La cantidad en exceso de los 36 millones de hectáreas no alcanzó ni la mitad de un 1% de la superficie algodonera total mundial. Desde 1951/52, se ha sembrado algodón en menos de 30 millones de hectáreas en solo una ocasión, en la temporada de 1986/87. 
  87. El mayor volumen de algodón jamás producido en el mundo fue de 28,04 millones de toneladas en 2011/12. Solo se produjeron 6,7 millones de toneladas de algodón en 1950/51. 
  88. La producción de algodón aumentó en más de un 54% durante el decenio de 1950, 12% durante los años 60, 20% durante los años 70, 25% durante los años 80, 1% durante los años 90, y 14% en el primer decenio del 2000. 
  89. Todos los aumentos de la producción se han debido a aumentos en los rendimientos. Hay períodos de lento crecimiento en los rendimientos y el rendimiento más elevado que se logró fue de 793 kg/ha de algodón en 2007/08 y 2012/13, comparado con 234 kg/ha en 1951/52. 
  90. En los últimos 60 años o más, el rendimiento promedio mundial de algodón ha aumentado en un 4% por hectárea cada año, es decir 23, 9 kilogramos de fibra por hectárea por año. 
  91. El aumento de la calidad de la fibra también se ha producido de manera sostenida, pero en mucho menor escala que el aumento de la productividad. El aumento de más del 300% en la productividad no ha sido igualado por ninguno de los parámetros de calidad de la fibra. El mejoramiento de la calidad de la fibra es un fenómeno complejo y la selección directa no produce necesariamente un mejoramiento significativo. La existencia de correlaciones negativas entre los parámetros de calidad y los rendimientos hace aun más complejo el logro de una tasa progresiva de mejoramiento. 
  92. En la actualidad, los mayores rendimientos del algodón en el mundo se produjeron en Australia con 2.138 kg de fibra por hectárea en 2012/13. Los rendimientos del algodón en Australia han sido tradicionalmente más del doble del promedio que en el resto del mundo, pero en años recientes esa brecha se ha ampliado. 
  93. En 2012/13, China estuvo a la cabeza de los países productores, importadores y consumidores del mundo.
  94. El consumo fabril de algodón a nivel mundial logró su nivel máximo en 2006/07, cuando alcanzó los 26,6 millones de toneladas. 
  95. En 2012/13, el consumo fabril en China fue de 8,3 millones de toneladas, es decir, el 36% del consumo mundial total. India fue el segundo mayor consumidor de algodón del mundo con 4,9 millones de toneladas, seguido de Pakistán con 2,4 millones de toneladas. China, India y Pakistán en conjunto, compartieron el 58% de la producción mundial y casi las dos terceras partes del consumo mundial en 2012/13. 
  96. Desde que existen estadísticas acerca de la industria algodonera, Estados Unidos se ha mantenido como primer exportador de fibra en el mundo. Casi el 80% del algodón producido en EE.UU. en la temporada de 2012/13 se exportó. En cambio, el consumo fabril en el país se redujo a la mitad en los siete años que mediaron entre 2000/01 y 2006/07 y se espera que vuelva a contraerse a la mitad de ahora hasta 2016/17. 
  97. El costo para producir algodón aumenta continuamente. Según estadísticas compiladas por el CCIA, el costo neto promedio de producción aumentó a US$1,50 por kg de fibra en 2012/13. El cálculo del costo neto da por sentado que los productores son dueños de sus tierras (por lo que no incluye ningún costo por concepto de arriendo de la tierra) y también se asume la venta de la semilla de algodón después del desmotado. 
  98. El costo de los fertilizantes que se necesita para aplicar al cultivo y lograr un kilogramo de fibra se ha duplicado desde 2000/01. 
  99. El énfasis sobre el control de malezas está aumentando y el costo de los insumos que requiere ese control se ha casi triplicado desde 2000/01 a 2012/13. 
  100. Durante ese mismo período, 13-17 centavos EE.UU. se invirtieron solo en insecticidas para producir un kilogramo de fibra, comparado con 21 centavos en 1994/95. Lo anterior corrobora que la participación de los insecticidas en el costo de los insumos necesarios para el algodón se ha reducido muy considerablemente. 
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